El Río Níger afectado por extracciones masivas de arena
Ecología
escrito por HOLAVERDE.COM   
martes,, 30 de agosto de 2011

BAMAKO, NIGER/ El lecho del río Níger en su parte alta se está hundiendo año tras año. Investigadores de franceses han descrito recientemente el fenómeno, que se opone a la idea establecida de un enarenamiento del río.

El descenso se debe a la excesiva extracción de arena y grava utilizada para la extensión urbana, en particular de la capital de Mali, Bamako, y para las grandes transformaciones de los alrededores del río.

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Problema creciente

La población de la capital del país del oeste africano se ha multiplicado por 10 en los últimos 50 años y actualmente cuenta con más de 60 puntos de extracción y almacenamiento de materiales a lo largo del Níger. Es un sector que da empleo a más de 15 mil personas, de las cuales la mayoría se dedica a la búsqueda de diversos elementos en el fondo del río.

Las excavaciones, muchas de ellas manuales, están causando que el río se hunda lentamente. Al ocurrir este fenómeno se están viendo afectadas la agricultura y la poca infraestructura ubicada en las cercanías del río. De igual manera el hundimiento está causando grave acceso al agua y una disminución de la pesca. Futuras construcciones sobre el río sólo agudizarán la situación.

Los medios de comunicación, como algunas organizaciones nacionales o regionales denuncian regularmente el peligro de enarenamiento del río Níger, que es empleado de forma excesiva para la extracción de arena y grava que sirven como material de construcción.

De obra en obra

En período de estiaje, cuando las riberas arenosas emergen, camiones volquetes efectúan extracciones por cargamento directo, manual o mecanizado. Pero el principal método de explotación, aplicado todo el año, es realizado por los "pescadores de arena", que extraen el material a la mano, a menudo en apnea y a profundidades que pueden alcanzar los tres metros.

Luego, la arena y la grava son transportadas en pinazas, barcos de una capacidad de 2 a 3 m³ a tracción humana o a motor, hasta los principales puertos de almacenamiento: Djoliba, Kalaban Koro, Koulikoro…

Distintas investigaciones de recuento de camiones, importaciones de cemento, entre otras, muestran que entre 15 y 20 millones de m³ de material habrían sido extraídos del río del 2000 al 2006 entre Kangaba y Koulikoro, parte alta y baja de la aglomeración de Bamako.

Disminución de sedimentos

A estas extracciones se añade una reducción de las contribuciones sedimentarias vinculada a la presencia de presas en la parte alta de la capital, verdaderas “trampas de sedimentos”, de presas y carreteras. Todas estas transformaciones obstaculizan el recorrido del agua, dificultan o frenan las  corrientes.

Esta infraestructura tiene un impacto en el régimen hidrológico del Níger y por lo tanto en los flujos de materia sólida de los afluentes del río. Desde que entró en funcionamiento en 1982 la presa hidroeléctrica de Sélingué, ubicada sobre el Sankarani, hace que cerca de un cuarto de la cuenca vertiente no participe en la alimentación en sedimentos del río.

Esta contribución es ya naturalmente muy escasa debido a una vegetación densa, compuesta por bosque seco y sabana enarbolada, así como presenta una baja densidad de población, que trae como consecuencia una tendencia moderada a la tala de vegetación, situación que limita las precipitaciones de agua.

Consecuencias ecológicas y agrícolas

Investigadores del Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo, IRD, concluyeron que las extracciones realizadas en las riberas y en los llanos de desbordamiento tienen un costo ecológico y también agrícola importante, amputando buenas tierras arables. Socavando y recortando se puede también poner en peligro obras magníficas como  puentes, presas, “muelles”.

Desde el punto de vista hidrológico, la excavación del lecho implica, a igual caudal, un descenso de la línea de agua del río, causando una menor frecuencia de los desbordamientos en los llanos aluviales a largo plazo. Esto trae consecuencias importantes en la agricultura, disminuyendo la recarga de las capas freáticas y un acceso más difícil al agua de bombeo en los estiajes.

En términos de ecología, las prácticas de extracción de arena y grava aumentan la turbiedad de las aguas y perturban las poblaciones de peces. Implican de esta manera fuertes repercusiones sobre la productividad pesquera.

Sin conciencia por la subsistencia

Los cambios en el Níger son de especial preocupación en Mali siendo éste un país de escasos recursos y que cuenta con los pocos recursos hídricos para sobrevivir. La pesca y la agricultura se ven afectadas de forma directa al verse afectado los ecosistemas fluviales.

De otra parte, el desmedido crecimiento poblacional, ligado a la implementación de planes de infraestructura sin el respectivo impacto ambiental, ponen en riesgo la existencia del río.

Si bien el país tiene planeado construir nuevas transformaciones sobre el Níger superior, como la presa de Fomi en Guinea, un reservorio tres veces más grande al de Sélingué, hace temer una aceleración del fenómeno.