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VARSOVIA, POLONIA/ Hace algunos días la Unión Europea lanzó
la campaña “Generation Awake. Your choices make a world of difference!»,
destinada a incitar a los consumidores a convertir en un hábito la eficiencia
en el uso de los recursos.
La campaña se propone sensibilizar a los ciudadanos sobre la
necesidad de hacer un uso eficiente de unos recursos naturales cada vez más
escasos e incitarlos a reflexionar, en sus decisiones de compra, sobre el
impacto que estas pueden tener en el futuro del planeta.
El despertar
El principal mensaje que se pretende transmitir es el siguiente: “consume de forma diferente y reflexiona antes de elegir”. Tomando las decisiones correctas, todos podemos contribuir a preservar los recursos naturales, ahorrar dinero, reducir nuestro impacto sobre el medio ambiente y lograr un futuro más sostenible.
Los principales instrumentos de la campaña son un videoclip, una sitio en Internet y una página en Facebook en la que se anima a las personas que la visitan a adherirse a “Generation awake” y aceptar retos como el de circular exclusivamente en transporte público durante un mes o acortar la duración de la ducha para ahorrar agua.
¿Es necesario?
La eficiencia en el uso de los recursos supone una utilización sostenible de los mismos, es decir, hacer más con menos y minimizar las repercusiones sobre el medio ambiente. Implica también adoptar decisiones correctas para garantizar una buena calidad de vida no sólo en la coyuntura actual sino de cara a las futuras generaciones.
Una utilización más eficiente de los recursos naturales es la única forma de alcanzar los niveles de salud, riqueza y bienestar a los que todos aspiramos dentro de las limitaciones del planeta.
Lograr la eficiencia en el uso de los recursos naturales conlleva un cambio de mentalidad y de pautas de comportamiento, así como una toma de conciencia sobre la forma en la que nuestras decisiones de consumo pueden afectar a esos recursos. La clave no está en consumir menos, sino en hacerlo de forma diferente.
Porvenir
El futuro de la sociedad dependerá de cómo sean utilizados los recursos en este tiempo. La ansiedad actual por mejorar la calidad de vida ha llevado a un consumo excesivo y desmedido de los recursos, causando, en muchos casos, daños irreparables a ecosistemas enteros.
La sociedad actual olvidó el impacto de nuestro comportamiento sobre recursos naturales tales como el agua, los suelos fértiles, el aire puro o la biodiversidad. Y ello tiene un precio: a medida que esos recursos van escaseando, ponemos en peligro nuestro futuro bienestar.
Las empresas pueden aprovechar esta oportunidad en beneficio propio. El aumento de la eficiencia puede ahorrar costes. Los productos sostenibles y los nuevos servicios abren nuevos mercados. La innovación puede aumentar la competitividad y crear nuevos empleos.
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