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CAMBRIDGE, REINO UNIDO/ El aumento de bosques tropicales podría llevar a mayores
emisiones de carbono guardado en los suelos, así como nuevas investigaciones
indican que el cambio climático mejora su crecimiento.
Científicos en el Reino Unido, encontraron que mientras haya más
bosques se incrementará el volumen de la hojarasca producida por los mismos.
Descubrimiento desconcertante
Durante seis años, el equipo de investigadores estuvo realizando experimentos en selvas tropicales de Panamá. La labor se hizo junto con el Instituto Smithsonian de Investigación Tropical que está situado en el país centroamericano.
La labor se basó en el estudio de la hojarasca, que es material vegetal muerto, como hojas, corteza y ramas que cae al suelo luego de cumplir su ciclo vital. Su abundancia puede llegar a afectar el almacenamiento de carbono en los suelos.
Según los investigadores una mayor producción de hojas secas conduciría hacia la estimulación directa de ciertos tipos de microorganismo que habitan en los suelos, lo que ayudarían directamente a la liberación de grandes cantidades de carbono.
Y todo gracias al Priming
Los resultados de la investigación muestran que cantidades suplementarias de hojarasca provocan un efecto al que los científicos llamaron “priming”, en donde el carbono fresco proveniente de la basura de las plantas provee energía necesaria para los microorganismos que habitan cerca de las plantas.
Este proceso causa una estimulación en la descomposición del carbono que se encuentra almacenado en el suelo, lo que genera una posterior liberación de gases, que al encontrarse almacenados, no tienen efecto sobre la atmósfera.
La mayor parte de la capacidad de secuestro del carbono planetario se encuentra en los bosques tropicales y para calcularlo es necesario medir su crecimiento. Para la directora de la investigación, la Doctora Emma Sayer, del Centro de Ecología e Hidrología de la Universidad de Cambridge, “la interacción entre las plantas y el suelo puede llegar a tener un impacto masivo en el ciclo del carbón.”
¿Se agravaría la crisis?
Actualmente el planeta atraviesa por una seria crisis ambiental, atribuida en parte al actual sistema de producción y económico basado en el uso de combustibles fósiles. Esto genera la emisión de enormes cantidades de dióxido de carbono que posteriormente es liberado hacia la atmósfera causando un fenómeno al que se le llama efecto invernadero. Esto hace que las condiciones climáticas del clima terrestre estén cambiando desde hace varias décadas.
El gas de mayor impacto en dicho fenómeno es el dióxido de carbono, el cual está presente dentro de la mayoría de procesos terrestres, bien sean naturales o industriales. Por ejemplo, el estómago de cualquier ser rumiante emite este gas, esto incluye a los humanos. Las plantas liberan CO2 en las noches, y las industrias liberan estos gases en sus chimeneas, entre muchos más.
Ahora, el nuevo descubrimiento indica que entre en la medida en que existan más selvas tropicales, se generaría una mayor emisión del peligroso gas. Por esta razón la Dra. Sayer aseguró que “los modelos empleados para medir el cambio climático deben considerar esta retroalimentación para predecir futuros niveles atmosféricos de dióxido de carbono.”
Cálculos concretos
El estudio de la Universidad de Cambridge concluyó que una mayor proporción de carbono capturado durante el crecimiento de las selvas tropicales, podría ser descargado hacia la atmósfera.
Los investigadores estiman que un 30% de aumento en las cantidades de hojarasca podría generar cerca de 0.6 toneladas de carbon por hectárea de los suelos de tierras bajas de selvas tropicales cada año. Esta cantidad de carbono es mayor que las estimaciones del aumento inducido por el clima de carbono en la biomasa forestal en la Amazonía en las últimas décadas.
Las selvas tropicales juegan un papel determinante en la regulación del balance global de dióxido de carbono. Las actividades humanas han causado que estos niveles aumento y se llegó a pensar que los árboles responderían ante la situación con un mayor crecimiento y así tomar grandes cantidades de carbono.
Futuro incierto
Como está claro, un mayor crecimiento de los árboles conlleva a una mayor producción de hojarasca volviendo a la tierra y produciendo cambios desconocidos en el ciclo del carbono.
"Se cree que los suelos son un lugar de almacenamiento de carbono a largo plazo, pero hemos demostrado que este almacenaje podría disminuir si los niveles elevados de dióxido de carbono y la deposición de nitrógeno impulsan el crecimiento de plantas," aseguró la investigadora.
Los nuevos bosques están produciendo nuevo carbono, el cual está reemplazando el carbono de árboles más antiguos, los cuales tienen gases más estables. Los efectos del reemplazo de dicho carbono por parte de materia vegetal muerta son inciertos, como lo aseguró Dr Edmund Tanner, co-autor de la investigación. “No sabemos cuáles serían las consecuencias que este proceso traería al ciclo del carbono en el largo plazo,” concluyó Tanner.
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